Ya se han hecho públicos los nombres de los artistas que optarán al prestigioso premio Turner de arte contemporáneo. El galardón, que el año pasado fue otorgado a la artista Laure Prouvost, ha querido esta vez fijarse en formas de arte no-tradicionales y en candidatos menos conocidos que los seleccionados en ediciones anteriores. Los cuatro artistas nominados, Duncan Campbell, James Richards, Clara Phillips y Tris Vonna-Michell, destacan por su mirada atenta al mundo contemporáneo y su respuesta a los nuevos estímulos –como Internet, el cine, la televisión o las tecnologías móviles. La presidenta del jurado, Penelope Curtis, ha insistido en la seriedad de las obras de todos los artistas, su compromiso social y político, y su empleo de prácticas colaborativas.
El trabajo de Duncan Campbell (Dublín, 1972) gira en torno a las formas de aproximarse al pasado y las relaciones que se establecen entre aquello que es registrado y sus interpretaciones. En esta ocasión, ha sido seleccionado por un vídeo que formó parte de la propuesta escocesa para la última Bienal de Venecia, una pieza que tomaba el documental como una “forma peculiar de ficción”. Su obra It for Others parte del documental sobre arte africano y colonialismo Statues also die realizado en 1953 por Alain Resnais y Chris Marker. Campbell contesta a ese documental con una reflexión sobre el imperialismo cultural que incluye una performance con la compañía Michael Clark y meditaciones sobre el material de archivo y la construcción de narraciones.
James Richards (Cardiff, 1983) también ha sido nominado por una obra que formó parte de la Bienal de Venecia. Sus videos toman la idea de collage al mezclar clips procedentes de distintos lugares (Youtube, cintas VHS, found footage), para así lograr desfamiliarizar el material y acercar cosas dispares. El jurado ha querido destacar la calidad “poética” de sus obras, además del equilibrio entre sensualidad y violencia que proponen.
Por su parte, Ciara Phillips (Canada, 1976) ha sido nominada por el proyecto que realizó durante los meses de octubre y noviembre del pasado año en la galería Showroom de Londres. Allí creó un estudio temporal de estampación desde el que promovió las colaboraciones, conversaciones y acciones entre los distintos invitados. Como en ocasiones anteriores, la propuesta de Phillips escapa de las disciplinas y se mueve entre arte, diseño y activismo.
Las obras del artista Tris Vonna-Michell (Southend-on-Sea, 1982) suelen proponer un análisis de las estructuras del storytelling como eficaz método de construcción de significados. La instalación por la que ha sido nominado -en la que usaba proyecciones de diapositivas y una narración de audio para contar la infancia berlinesa de su madre- insiste en ese mismo aspecto, combinando el lenguaje verbal, el corporal y el visual para cuestionar el valor de los documentos y abrir nuevas perspectivas para la observación, el recuerdo y la representación de historias.
Los artistas nominados estarán expuestos en la Tate Britain a partir del 30 de septiembre, pero habrá que esperar hasta el 1 de diciembre para saber el nombre del ganador.