El Thyssen-Bornemisza Art Contemporary de Viena cumple en 2012 diez años. Una década de apoyo al arte contemporáneo en la que la fundación ha apostado por la promoción y la producción, los préstamos y las relaciones institucionales, la realización de exposiciones o la concesión de premios a artistas. Diez años apoyando proyectos inverosímiles, difíciles de encasillar e, incluso de realizar; diez años que quieren celebrar con un nuevo emplazamiento y con una exposición del artista británico Simon Starling en colaboración con los daneses Superflex. Por ello abre ahora el TBA21, ubicado en el parque Augarten en los edificios que servían de estudio en los años cincueta al escultor Gustinus Ambrosi, unas naves renovadas y adaptadas para esta nueva aventura en la que la fundación invitará a artistas a mostrar sus trabajos junto a piezas de la colección que elijan y que quieran exhibir por las analogías o las diferencias con sus propias obras. Starling y Superflex son los primeros en presentar Reprototypes, Triangulations and Road Tests, una muestra conjunta en la que se critica y revisa el concepto de modernidad a través de protipos, instalaciones, documentos y objetos que responden a invenciones pasadas, en su momento paradigmáticas de lo tecnológico y lo puntero, pero relegadas en la actualidad. Artistas como Marina Abramovic continúa con esta programación expositiva que el centro ha preparado para celebrar su primera década de vida.