El Städel Museum de Frankfurt inauguró hace escasamente dos semanas, una nueva sección dedicada por completo al arte contemporáneo. Una ampliación física y conceptual que supone la mayor renovación del centro en sus más de dos siglos de historia. El Städel cuenta ahora con un edificio anexo que diseñaron la firma schneider+schumacher, tres mil metros cuadrados más que han ayudado a reorganizar los fondos que van desde la antigüedad hasta la actualidad, setencientos años de historia visual reunidos bajo un mismo techo. En el caso de la colección contemporánea se inicia con creadores del siglo XX como Josef Albers, Jean Fautrier, Hermann Glöckner, Ernst Wilhelm Nay o Fritz Winter y continúa con Jörg Sasse, Andreas Gursky, Wolfgang Tillmans, Neo Rauch… por lo que incluye pinturas, fotografías y todo tipo de obras ya que el museo desea borrar las fronteras entre los géneros y exaltar por igual todas las formas de expresión surgidas en los últimos años. Todos estos trabajos son una generosa donación que el Deutsche Bank realizó en 2008 al museo, más de seiscientas obras a las que se suman las que ha ido adquiriendo en estos años un comité del museo diseñado ex profeso para esta función. De este modo se podría decir que el Städel ha renacido convirtiéndose, mediante una inversión de unos 52 millones de euros, en un museo prácticamente nuevo.