Cerrado al público desde 2005, cuando el Museo del Ejército se trasladó al Alcázar de Toledo, el Salón de Reinos recobrará su esplendor como nueva sede del Museo del Prado. En el año 2015 la institución se encarga de su gestión, planeando durante estos años su remodelación y reapertura. El elegido para llevar a cabo dicho proyecto ha sido el arquitecto Norman Foster junto con Carlos Rubio, ganador de la convocatoria entre más de 47 proyectos que se presentaron a la misma. La fecha de inauguración de esta nueva ampliación está prevista para el año 2019 y su presupuesto rondará los 30 millones de euros. Este hecho coincidirá con el bicentenario del nacimiento del museo, y servirá como festejo del mismo. Para ello, es importante guardar los tiempo previstos de la remodelación, que parece se van cumpliendo. También esta previsto preservar algunos de los elementos originarios del edificio, entre los que se encuentran la sala árabe o el Salón de Reinos entre otros. La intención es habilitar un acceso por el Casón del Buen Retiro a este edificio, y destinarlo a exposiciones temáticas transversales, más duraderas de lo habitual y con colaboraciones de otros museos y, también, que albergue un programa expositivo sobre el patrimonio histórico español.

Otrora, el salón albergó la obra de artistas como Zurbarán, Maíno, Velázquez… La Rendición de Breda, los retratos ecuestres de la familia real o la Victoria de Fleurus y La Recuperación de la isla de San Cristóbal por don Fabrique de Toledo, eran los inquilinos de este edificio histórico, por no mencionar los escudos de la bóveda y por el cual recibe el nombre de Salón de Reinos, en donde se representan los títulos del monarca Felipe IV: 24 reinos y dependencias. Ahora se inicia el proceso de reapertura al público y Norman Foster y Carlos Rubio se encargara de adecuar el edificio al siglo XX. Un momento histórico para la celebración de los 200 años del nacimiento del Museo del Prado.