El arte como herramienta para cambiar un contexto y transformar la sociedad es el punto de partida en el trabajo de Federico Guzmán (Sevilla, 1964). Si antes había estado en Bogotá y Nueva York, fue su estancia en el Sáhara lo que marcaría el trabajo del artista, que ahora presenta en el Palacio de Cristal de El Retiro. Más de siete años compartiendo experiencias con los saharauis que le han llevado a sentirse muy cercano a la lucha de este pueblo nómada. Como suele ocurrir en este espacio, vinculado al Museo Reina Sofía, la pieza específica que Guzmán plantea es una gran jaima que dialoga con el edificio histórico. Al igual que ocurre en el hogar tradicional del Sáhara, el techo de esta construcción textil se conforma a partir de benias, un tejido acrílico fino, aunque resistente y siempre decorado con motivos geométricos multicolores. Sin embargo, Guzmán ha optado aquí por sustituir este material por melfhas, las vestimentas originales de la mujer saharaui.

Tuiza es un trabajo solidario colectivo; reunirse, participar y construir algo entre todos. Precisamente esta obra de Guzmán se imbrica en un compromiso con este pueblo y su lucha, intentando acercar al centro de Madrid la situación del Sáhara. Por ello se han programado una serie de actividades en torno a la jaima, que de hecho acogerá charlas, talleres y encuentros sobre temas como la situación de la mujer saharaui, la conexión cultural, además de cuentos para niños, la ceremonia del té o música. (Tuiza, Palacio de Cristal, Madrid. Del 16 de abril al 30 de agosto de 2015).


Imagen: Vista de Tuiza de Federico Guzmán en el Palacio de Cristal.