El Museo del Prado cumple 194 años y para celebrarlo ha invitado al artista Miguel Ángel Blanco (Madrid, 1958) a intervenir en sus salas. El trabajo de Blanco tiene mucho de obsesivo en su investigación sistemática y a la vez azarosa de la naturaleza. Su gran proyecto artístico es construir una Biblioteca del Bosque en la que se acumulan cajas de libros que funcionan como la memoria del transcurrir de y en la naturaleza. En El Prado, cuyo edificio fue pensado en primer lugar para albergar el Museo de Ciencias Naturales, Blanco ha establecido diálogos entre algunas de las obras que se conservan allí y piezas de historia natural de otras colecciones como las del actual Museo de Ciencias Naturales en Madrid o el Museo de Farmacia de la Universidad Complutense, convirtiendo a la pinacoteca en un gabinete de las maravillas en el que conviven aves del paraíso y unicornios con cuadros de Snyder o Padovanino, las láminas de Mutis de la Quina junto a la Condesa de Chinchón de Goya, o gotas de lluvia fósiles al lado del Arca de Noé de Jacopo Bassano.
Imagen: Leone y Pompeo Leoni, El Furor de las Águilas (Sala 1); Carlos V y el Furor, MNP; Águila Real, MNCN – CSIC.