Los premios Mies van der Rohe han seleccionado el Metropol Parasol de Sevilla como finalista. Aunque “la seta” como se conoce a esta estructura orgániza no pertenece a ningún estudio español, sino al del alemán Jürgen Mayer, la ciudad espera salir victoriosa en esta nominación en la que compite con el
Ayuntamiento de Gante (de Robbrecht en Daem y Marie-José Van Hee; el parque público Superkilen en Copenhague de BIG Bjarke Ingels Group, Topotek1 y Superflex; el Auditorio y Centro de Congresos de Reikiavik de Batteríid architects, Henning Larsen Architects y Studio Olafur Eliasson; y la residencia para ancianos en Alcácer do Sal de Aires Mateus Arquitectos. Una candidatura que, de convertirse en premio, reportaría 60.000 euros a su arquitecto y siginificaría una gran atención mediática para la ciudad de Sevilla que puede que vea con mejores ojos esta intervención arquitectónica que, de primeras, no ha tenido demasiado buena acogida entre los ciudadanos.