Kati Horna (1912-2000) es originaria de Budapest, lugar en el que creció y vivió una infancia difícil, rodeada de cambios sociales, políticos y mucha violencia e inestabilidad. Quizás estas tempranas experiencias expliquen la particular visión del arte, comprometida, humana y bondadosa que muestra en su trabajo. Sus fotografías se distinguen por la clara influencia del surrealismo, que sobresale particularmente en sus fotorreportajes. Esta exposición fue expuesta originalmente en el Museo Amparo de Puebla en colaboración con el Jeu de Paume de París, y bajo el comisariado de José Antonio Rodríguez y Ángeles Alonso Espinosa. Es la primera gran retrospectiva de Horna, en la que se revisa obra realizada en Hungría, Francia, España y México durante seis décadas.
La exposición se divide en tres ejes que revisan el trabajo de la artista. Desde los inicios de su carrera como fotógrafa en Budapest, Berlín y París entre 1932 y 1937, donde conoció a Capa, Guttman y a Lászlo Moholy-Nagy, y en donde consolida su estilo fotográfico influenciada fuertemente por las vanguardias surrealistas, la escuela de la Bauhaus y el constructivismo ruso. En esta época también comienza a realizar collages. El segundo eje va de su estancia en España y su intensa (vendió 270 negativos sobre este periodo al Ministerio de Cultura Español en 1983) cobertura de la Guerra Civil Española entre 1937 y 1939; en donde, por orden del gobierno republicano, fotografió la vida cotidiana de entonces. El tercer eje es su efímero regreso a Francia y su permanencia definitiva en México, hasta su muerte, de 1939 al 2000. Llegó a México a refugiarse y fue aquí donde conoció a los artistas también exiliados Remedios Varo, Benjamín Péret, Emerico Chiki Weisz, Mathias Goeritz, Edward James y Leonora Carrington. En esta última etapa de su vida se centrará en retratar elementos de la cultura como fiestas y carnavales o la gastronomía, los dulces típicos. También publicó para revistas fotorreportajes sobre asilos de ancianos, trabajó en revistas de arquitectos tomando los trabajos de Legorreta y Pani. Sus últimos 20 años los dedicó a la docencia de la fotografía.

Se presentan más de 150 piezas, en su mayoría impresiones de época, muchas de ellas inéditas. También incluye una vasta documentación, como fotografías personales de la artista y reportajes gráficos publicados en revistas de Hungría, Francia, España y México. Las obras provienen del Archivo Privado de Fotografía y Gráfica Kati y José Horna, así como de colecciones privadas. (Kati Horna, Museo MARCO, Monterrey. Del 30 de enero al 24 de mayo del 2015).


Imagen: Detalle de una de las fotografías de Kati Horna en la exposición.