El mítico museo del Hermitage de San Petersburgo, “el orgullo de Rusia” como el presidente Putin lo ha definido, ha decidido que abrirá una filial en Barcelona, noticia con la que ya se había especulado hace unas semanas pero que ahora ha confirmado la Generalitat. El acuerdo lo ha firmado el mismo Artur Mas con la viceministra de cultura rusa y el objetivo del mismo es consolidar Barcelona como capital económica, turística y cultural.

Se ha planteado que esta filial esté en la zona portuaria de la ciudad, posiblemente ubicada en alguna antigua nave; una apertura con la que se colaboraría a la celebración del 250 aniversario de esta gran pinacote que acoge en sus fondos obras de Velázquez, Goya, Manet, Matisse, Miguel Ángel y otros grandes maestros. Lo que de momento no se ha confirmado es la función ni el funcionamiento de la nueva filial.