La ciudad de Helsinki finalmente ha rechazado convertirse en sede de un futuro museo Guggenheim. El alcalde, que apoyaba este proyecto para el que la institución americana había dado hace meses su visto bueno tras llevar a cabo un estudio de viabilidad, no ha conseguido los apoyos suficientes para materializar la propuesta. En el comité para aprobar el proyecto había quince políticos municipales de los cuales ocho han votado en contra. Un voto de diferencia que refleja la opinión de los ciudadanos finlandeses, la mayoría en contra, ya que Helsinki tiene una deuda de dos mil millones de euros y parecía imprudente embarcarse en un proyecto que hubiera costado cerca de doscientos.