El MoCA de Los Ángeles lleva meses en boca de todos por la exposición que ha albergado dedicada al arte callejero y el graffiti. Una muestra que ha sido polémica desde su inauguración a causa de la diatriba en torno a si era posible encerrar en un museo la expresividad de la calle y de artistas que en su mayoría trabajan contra la ley y en el anonimato, así como por las oleadas de street art generada en los alrededores del museo tras la inauguración de la muestra. Sin embargo a pesar de todo esto, e incluso puede que gracias a ello, el MoCA ha batido récords de visitas y la muestra ha recibido más espectadores que otro de los hits del centro, la monográfica que se dedicó a Andy Warhol en 2002. Una noticia que seguro no sienta demasiado bien en Nueva York dado que el MoMA renunció a que la muestra itinerara por miedo a las posibles consecuencias en la calle. El fenómeno de ese tipo de arte también ha calado en nuestras fronteras y así por ejemplo, el plazo para visitar la muestra I love Banksy en la madrileña Utopic Gallery, se ha ampliado hasta mediados de septiembre.