Gabriele Basilico es conocido como el fotógrafo de la ciudad. Una característica que se ha ganado a pulso a lo largo de su larga trayectoria como fotógrafo, desde que comenzó a principios de los años setenta, cuando realizó su primer proyecto, Milano, ritratti di fabbriche, que mostraba la zona industrial milanesa. Desde entonces, Basilico centró su óptica y su interés en dos temas principalmente, la ciudad y el paisaje. Dos temas que se abordan en la nueva exposición que acoge el Museo ICO, en el marco de PHotoEspaña 2017, desde el 30 de mayo hasta el 10 de septiembre y que está comisariada por Ramón Esparza. Gabriele Basilico. Entropía y espacio urbano profundiza en las distintas interpretaciones que se hace de la arquitectura y el paisaje a través de la fotografía. Partiendo del concepto de la entropía se hace una revisión de la manera de abordar la práctica fotográfica y los cambios experimentados de Basilico, haciendo hincapié en la ciudad y el paisaje. La ciudad que mostró el milanés, en constante cambio y transformación, de carácter voluble, hasta llegar a retratar no “lo que es” sino lo que el lugar “aspira a ser”. En la muestra se pone especial atención en Beirut, ciudad de la que registró el renacimiento de su centro urbano tras la guerra civil que sufrió durante quince años; y Milán, su ciudad natal, en la que fotografiaba tanto el centro como la periferia, dando cuenta de los cambios de identidad de la ciudad italiana. No obstante, entre sus archivos también se encuentra una amplia producción sobre Estambul, Berlín, Moscú, San Francisco, Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao. En cuanto a su otra vertiente, Basilico retrató el paisaje contemporáneo que se ve reflejado en trabajos como Bord de merSezione del paesaggio italiano. Este trabajo supuso un antes y un después en la obra del italiano, ya que fue la clave de la desromantización de su fotografía. Sezione del paesaggio italiano surgió junto al arquitecto Stefano Boeri, que lo presentaron en 1998 a la Bienal de Arquitectura de Venecia; en él se plantea una forma diferente de aproximación al territorio, alejándose de lo emocional y acercándose a lo topográfico. Así pues, Basilico fotografió lo verdaderamente periurbano, lo carente de identidad: seis franjas de cincuenta por doce kilómetros surcadas por una gran vía de comunicación.

Fue a partir de entonces cuando Basilico aceptó la condición del viajero moderno y articuló una nueva mirada lejos del romanticismo de las ciudades y se centró en los espacios urbanos como tal, en su ascenso a metrópolis, desde una perspectiva más documental. Esta muestra, que supone la primera retrospectiva en España que se hace de Gabriele Basilico, acentúa esta evolución estilística y conceptual del fotógrafo. En ella se recogen 185 fotografías, seleccionadas de 70 libros publicados por Basilico, y cuatro vídeos que realizan un repaso general de su carrera; todo ello está dispuesto en cinco series, que comienza con Milano, ritratti di fabbriche, en la que capturó todos los edificios industriales de Milán. Basilico falleció en 2013, pero antes dejó trabajos como las fotografías realizadas en Silicon Valley; Roma 2007; Vertical Moscow, un examen fotográfico del paisaje urbano de Moscú retratado desde lo alto de las siete torres de Stalin; Istanbul 05.010; Shanghai 2010; Beirut 2011 o Rio de Janeiro 2011, que también pueden verse en la exposición. Además, en 2012 participó en la XIII Exposición Internacional de Arquitectura de la Bienal de Venecia con el proyecto Pabellones comunes, diseñado por Adele Re Rebaudengo.

(Gabriel Basilico. Entropía y espacio urbano en Museo ICO, Madrid. Desde el 30 de mayo hasta el 10 de septiembre de 2017)