Tras su paso por Madrid, la Fundación Suñol de Barcelona acoge las más de 250 fotografías en las que Hannah Collins muestra diferentes ingredientes culinarios utilizados por Ferran Adrià en sus innovadores platos. El festín frágil es un recorrido por exuberantes productos como las anémonas gaditanas, las huevas de trucha, el erizo, la miel de abejas nómadas, las algas, el kuzu japonés o los pinos pirenaicos. Alimentos que con su poder visual y su atractivo matérico remiten a la primera vez que la artista visitó La Boquería de Barcelona, donde le llamó poderosamente la atención el colorido, el orden y la sensualidad con la que los productos se exponían a la vista de los clientes. Un impacto sensorial similar al que se siente al degustar los platos de Adriá que, como la artista, se siente fascinado por el origen de los ingredientes y por el modo en que el entorno (geográfico y cultural) condiciona la asimilación y la degustación ya sea de un plato o de una imagen. De este modo El festín frágil establece una sinergia entre dos artes muy diferentes pero, dada la evolución de la alta cocina, cada vez más conectadas no sólo por la visualidad y por la estética, sino por su alto nivel conceptual. Una muestra que investiga el origen de los diferentes ingredientes y que se adentra en un viaje sutil por la transformación, los procesos, el consumo y las sensaciones. Hasta el 1 de septiembre.

Imagen: Hannah Collins. Detalle de Las algas. Galicia, España, 2010. Cortesía de la artista.