No se supo en su día pero ahora la revista Vanity Fair ha desvelado que el famoso cuadro de Cézanne Los jugadores de cartas se vendió por 191,6 millones de euros, un precio que supone 110 millones más que el cuadro que se tenía como el más caro hasta el momento, una obra de Picasso Desnudo, hojas verdes y busto aunque se especula que hay obras de Pollock o Klimt que podrían haberse vendido por unos 100 millones en subastas. La cuantiosísima venta se realizó en 2011 y no se hizo pública por cuestiones estratégicas ya que su compra la realizó la familia real del emirato de Catar en su empeño por situar Doha en la cima del mapa del arte contemporáneo.