El pasado 21 de julio se inauguró en Kutxa Kultur la exposición dedicada al fotógrafo Chema Madoz, Ars combinatoria, comisariada por Oliva María Rubio y que podrá verse hasta el 5 de noviembre. Actualmente, Madoz se posiciona como uno de los creadores más curiosos e interesantes del arte contemporáneo español, gracias a su manera de interpretar el arte a través de la fotografía y a su particular visión poética de la cotidianidad. Las trampas de la visión y las relaciones escondidas entre los objetos son una constante en su obra, proporcionándonos una nueva interpretación de una realidad que, muchas veces, no vemos aunque la tengamos muy presente. Una forma distinta de mirar más allá de los que se nos muestra. Con su obra, el fotógrafo madrileño pretende acentuar el acontecimiento y enfatizar la ironía que subyace en los objetos.

Su manera de trabajar frente a dichos objetos se divide en: el objeto encontrado sin alterar; el objeto manipulado; y el objeto inventido y construido por él mismo. La fotografía, básicamente, la utiliza para fijar sus idea y le sirve, de algún modo, como un registro de la memoria. Madoz utiliza diversos procedimientos: condensaciones, asociaciones, yuxtaposiciones, desplazamientos, encuentros fortuitos a los que somete a los objetos…, emparentándose con los surrealistas en la búsqueda de nuevo significados o nuevos caminos por los que llevar a la imaginación. En definitiva, lo que el artista pretende es mostrar cambios sutiles de las cosas, añadidos o sustracciones, desplazamientos o metamorfosis, que generan una singular extrañeza. Ahora, esta exposición funciona como un repaso por la trayectoria de Chema Madoz y por las diferentes etapas que ha pasado su obra desde que comenzó su carrera artística.

(Ars combinatoria de Chema Madoz en Kutxa Kultur, San Sebastián. Desde el 21 de julio hasta el 5 de noviembre de 2017)