Apenas hay sonrisas en las imágenes. Ni los jóvenes padres recién enrolados en el ejército americano, ni las amas de casa que abrazan protectoramente a sus hijos, ni los granjeros sentados que miran al objetivo sonríen abiertamiente. La vida en el campo es dura y más aún a finales de los años veinte en aquel pueblecito de Arkansas llamado Heber Springs. Detrás de la cámara está Mike Disfarmer, quien acaba de abrir su propio estudio de fotografía, el Penrose and Meyer, desde de que un tornado derribara su casa. No hay escenarios, ni decorados barrocos detrás de sus retratados como hacían otros contemporáneos. Sólo están ellos, sus rostros, sus vidas, sus miradas y la cámara de Disfarmer.

La Bernal Espacio Galería ha agrupado una veintena de fotografías de este fotógrafo estadounidense fallecido en 1959 en In America: Soul of a People (1939-1946), una exposición que demuestra lo revolucionario de su trabajo, sólo conocido y afamado tras su muerte, como suele ocurrir. Gran parte del archivo existente fue encontrado en los años setenta, vendido a dos periodistas, Paul Miller y Julia Scully, y revendido a diversos marchantes y coleccionistas de arte que llegaron a buscar casa por casa a aquellas familias de Arkansas que guardaban estos retratos como reliquias.

Mike fue un fotógrafo rebelde, así podría definirse su obra y su vida. De hecho, su apellido Disfarmer es una invención propia, un “no-granjero”, un individuo que no quiere pertencer a la comunidad de sus vecinos ni de su familia y que muestra la miseria que aisla, la tristeza anclada y la resignación de todas esas vidas a través de la fotografía.

(Mike Disfarmer. In America: Soul of a People (1939-1946). Bernal Espacio Galería, c/Lope de Vega, 29, Madrid. Desde el 5 de mayo de 2016)