La artista nórdica Eija-Liisa Ahtila es una excelente conocedora de la imagen en movimiento y como tal, utiliza con maestría un medio que emplea -desde los años noventa- para narrar historias sobre la experiencia humana cotidiana: filmando historias que tratan de las dudas, las relaciones, la tranquilidad, el paso del tiempo… tejiendo relatos que a su vez exploran los límites de la imagen y hacen referencia a un imaginario cercano y conocido que bebe del teatro, la poesía, el cine, la publicidad, la pintura… generando obras entre la ficción y la realidad, pausadas, complejas y con dobles lecturas. A pesar de trabajar con el vídeo la artista siempre comienza escribiendo, reflexionando sobre un punto de partida que puede ser un texto, una pintura o cualquier otra referencia que le impulse a contar una historia. En la exposición que ahora puede visitarse en el Moderna Museet de Estocolmo, Parallel Worlds, presenta sus últimos trabajos, sólo obras recientes y de la última década como The House (2002), Where is Where? (2008) o The Annunciation (2010) la pieza central de esta muestra con la que reflexiona sobre las políticas postcoloniales y la biopolítica sin alejarse del estilo y las referencias personales que caracterizan su trabajo. Hasta el 6 de mayo.