“Vengo ed una idea y luego, ¡Bang! Nunca se cual será el resultado” Con esta frase, el artista polaco Edward Krasinski definía su proceso creativo. Escultor, pintor, creador de distintas instalaciones artísticas, Krasinski fue uno de los artistas de Europa del Este más notables del siglo XX. Ahora, por primera vez en Inglaterra, la Tate Liverpool expone una retrospectiva que aborda de lleno la figura del este artista. Enfocada en la personalidad del polaco, a través de su obra, en la muestra queda plasmado el sentido de la ironía con el que trabajaba, y de como el humor era una fuente de inspiración para él, influyéndole en el arte que creaba. Krasinski desafiaba las formas artísticas tradicionales, desdibujando la linea que distingue en arte de la vida cotidiana, dando uso a objetos del día a día, transformándolos en formas no convencionales. Un enfoque experimental para el arte, transformando su estudio en un laboratorio. Una de las obras más relevantes del artista, y que estará en la muestra de Liverpool, son las esculturas suspendidas, que parecen desafiar la gravedad en un juego de hilos invisibles, juegos visuales y trampantojos, engaños al espectador, cintas adhesivas de color azul que unen en una sola instalación la obra… una exploración al la preocupación del artista, creando una escena con sus principales intervenciones, para acercarnos a la visión poco cotidiana de Krasinski.

(Retrospectiva Edward Krasinski en Tate Liverpool. Desde el 5 de octubre al 21 de marzo de 2017)