El pasado mes de noviembre Doris Salcedo era premiada con el Nasher Prize, el premio de escultura más prestigioso y dotado con 100.000 dólares. El sábado 2 de abril, la artista colombiana recogió su premio en una gala en la que acudieron importantes personalidades del mundo del arte. Nacida en Bogotá en 1958, es la primera artista de este país en ser galardonada con este premio. Durante 3o años Salcedo ha buscado la inspiración en las voces del dolor y en las víctimas de los conflictos de las guerrillas colombianas. La muerte, la ausencia, el vacío dejado por los más de 220.000 desaparecidos y asesinados son los protagonistas de sus esculturas. A través de objetos cotidianos, muebles, cajones, zapatos, ropa… Salcedo revive sus vidas, su silencio.

Uno de los miembros del jurado, Nicholas Serota, director del museo Tate Britain aseguró  que “queríamos escoger alguien cuya obra no es solo innovadora, desafiante y significativa, sino también alguien cuya obra continua tomando riesgos y aborda las cambiantes condiciones contemporáneas. Desde sus inicios, Doris Salcedo ha creado obras memorables que abordan temas de conflicto. Y aún más importante, su obra continua evolucionando y cambiando, tanto estéticamente como conceptualmente, mientras aborda los temas políticos más relevantes del día”.

A flor de piel

A flor de piel

Doris Salcedo ha expuesto en el MOMA de Nueva York, la sala de Turbinas de la Tate Modern (obra Shibboleth), Centre Pompidou de Paris o el Museo Reina Sofía, para el que está preparando una nueva exposición titulada Palimpsesto que se inaugurará el próximo año y está inspirada en el drama de la inmigración que no alcanza Europa.

(Nasher Sculpture Center)