La décimo tercera edición de la Documenta de Kassel ya ha cerrado sus puertas. Un evento que ha recibido unos 860.000 visitantes y que, en general, ha tenido una buena acogida entre la crítica y el público. De hecho, esta cifra de público implica un incremento de algo más del 100% de visitantes respecto a la edición anterior, un éxito que se debe en parte a la lista casi interminable de actividades y eventos que se han desarrollado durante estos cien días, así como a la diversidad de participantes y al esfuerzo por parte de sus organizadores de reavivar la idea del arte y de los artistas, así como el intento de jugar con el concepto tradicional de exposición, de investigación, de edición de libros y mucho más.