La Fundación Juan March de Palma inauguró el pasado 14 de junio dos nuevas exposiciones: una dedicada a Lyonel Feininger y otra a Pablo Picasso. La primera podrá verse hasta el 14 de octubre bajo el título Lyonel Feininger: cómics, juguetes, dibujos y pinturas, una selección de obra de una de las figuras más peculiares de la vanguardia internacional. Feininger siempre tuvo una dualidad, una doble pertenencia, ya que aunque nació en Nueva York, con 16 años se trasladó a vivir a Hamburgo. Tanto América como Alemania  estuvo muy presente en su etapa artística, fue ya viviendo en el país europeo donde decidió dedicarse a la tira cómica, un género que estaba en auge en aquella época. Publicó dibujos satíricos y viñetas en revistas como Ulk, Lustige Blätter o Le Témoin. Pero su gran éxito llegó en 1906 cuando fue fichado por el Chicago Sunday Tribune. La exposición que se presenta en Palma acoge precisamente estos trabajos del artista, un total de 100 obras que proponen al espectador un recorrido por los distintos medios que trató durante su carrera y por los temas que trató: figuras y personajes urbanos, arquitecturas, barcos y trenes, los paisajes y marinas. Tras esa etapa, Feininger abandonó poco a poco la caricatura para centrarse en la pintura, aunque en sus primeros cuadros se aprecia una gran combinación de ambas expresiones. También experimentó con la abstracción, haciendo gala de líneas rectas y planos fragmentados de color en sus trabajos.

La otra muestra inaugurada recibe el nombre de Picasso en 1907: a la cabeza del nuevo arte, y podrá verse hasta el 16 de septiembre de 2017. En este caso, se trata de una muestra de gabinete que presenta Tête de femme, óleo que pintó el malagueño en 1907 y que pertenece al ciclo de Les Demoiselles d’Avignon que tuvo en depósito entre 1990 y 2009 el Museo de la Fundación Juan March, junto a una selección de grabado cubistas. Para Picasso el grabado siempre tuvo una gran importancia, desde 1899 hasta 1972 hizo más de 2.000 y están considerados como una especie de diario del pintor. La pieza Tête de femme ejemplifica la búsqueda de Picasso de un nuevo lenguaje pictórico influido por las culturas primitivas y que culminó finalmente en el cubismo. En la muestra se puede ver la simplicidad compositiva, el esquematismo, los colores primarios de la pieza, y los bodegones, paisajes y personajes con instrumentos del conjunto de grabados que la acompañan y que son un perfecto compendio de lo que supuso el cubismo (la ruptura con la pintura tradicional) entre 1907 y 1914.

(Lyonel Feininger: cómics, juguetes, dibujos y pinturas en Museu Fundació Juan March, Palma de Mallorca. Desde el 14 de junio hasta el 14 de octubre de 2017)

(Picasso en 1907: a la cabeza del nuevo arte en Museu Fundació Juan March, Palma de Mallorca. Desde el 14 de junio hasta el 16 de septiembre de 2017)