Recién estrenamos el año pero ello no es excusa para que La Casa Encendida nos adelante parte de su programación: las exposiciones que marcarán el inicio del mes de febrero. En primer lugar, el nuevo proyecto del colectivo DIS: Pulgares que escriben y se deslizan. Red de entretenimiento educativo de DIS y, en segundo lugar, una de las citas anuales que toma el pulso del arte contemporáneo nacional: Generación 2018.

DIS es un colectivo con sede en Nueva York integrado por Lauren Boyle, Solomon Chase, Marco Roso y David Toro que, junto a un grupo internacional de escritores, innovadores y artistas ha desarrollado un extenso programa televisivo que llenará de pantallas las salas expositivas de La Casa Encendida con la intención de reflexionar sobre la incidencia de los medios digitales en la educación y la sociedad. El programa televisivo se ha elaborado a partir de tres instalaciones de carácter inmersivo que reúnen multitud de programas y proyectos como, entre otros, The Restaurant, un magazine de cocina con temas políticos, MAD, un programa de debate político y otro programa de debate sobre madres e hijas, una conferencia de McKenzie Wark sobre Paul Preciado, un episodio de Circle Time que pretende explicar conceptos complejos a niños o un documental sobre seasteading (creación de viviendas en el mar). La muestra, en su conjunto, se sitúa entre diversos género culturales y pretende construir un lugar que permita entender donde se sitúan los cuerpos y las sociedades en el marco del capitalismo tecnológico.

La segunda muestra que podrá verse a partir del 1 de febrero en La Casa Encendida es Generación 2018, un programa que cumple ya la mayoría de edad y se consolida como muestra que apoya el y promociona el arte joven nacional dando visibilidad y recursos a “los artistas del presente y el futuro”. Los artistas que podremos ver esta edición son Antoni Hervàs, Antonio Gagliano, Elena Lavellés, Fran Meana, Irene Grau, José Diaz, Levi Orta, Lola Lasurt, Marco Godoy y Serafín Álvarez.

Un visión oscura del presente y el futuro es el común denominador que Ignacio Cabrero, gestor cultural y comisario de la exposición, encuentra en las obras de los artistas que conforman la muestra en esta edición. Una visión que se aborda de distintas maneras: rescatando del archivo del olvido aquello que no pudo ser, criticando el estado de bienestar actual o señalando códigos de autoridad e investigando los elementos que subyacen al capitalismo vigente. En este sentido, algunos de los proyectos que podremos ver en la muestra son La ficción del poder de Marco Godoy, un trabajo que trata de ilustrar las distintas capas de dominio todavía presentes en el poder y que reflexiona sobre la construcción de la autoridad y el uso de la imagen para cimentar su legitimación o Duelo por la España Negra, un proyecto de la artista Lola Lasurt en el que recrea el viaje que el pintor asturiano Darío Regoyos llevó a cabo junto al poeta belga Emilio Verhaeren en 1888 por distintos enclaves guipuzcoanos y de la costa cantábrica hasta llegar a la entonces llamada ‘España seca’ situada hacia el interior.

(Pulgares que escriben y se deslizan Generación 2018 en La Casa Encendida)