El robo de aproximadamente setenta obras en el Museo de la antigua Olimpia ha provocado que el Ministro de Cultura, Pavlous Geroulano, haya dimitido de su cargo. Este robo se suma al que tuvo lugar el mes pasado en la Galería Nacional de Atenas donde desaparecieron un Picasso y un Mondrian y, aunque los griegos bromean con el hecho de que “por lo menos aún conservan la acrópolis”, la situación ha sido un nuevo golpe para un país que ya de por sí atraviesa una más que delicada situación. Los ladrones entraron al museo a martillazos, maniataron a la vigilante de seguridad y se hiceron con el botín que, principalmente consiste en estatuillas de bronce de la colección de los juegos olímpicos.