El museo francés se encuentra estos días acechado por los debates y las polémicas que ha suscitado una restauración de una pieza de Leonardo Da Vinci, La virgen, el niño Jesús y Santa Ana. Una intervención que para muchos ha sido excesiva dado que podría haber eliminado el famoso “sfumato” que caracterizaba esta pieza y el estilo de perspectiva área que logró y diferenció por encima del resto al artista. Los desacuerdos al respecto han llegado hasta tal punto en los distintos departamentos del museo que algunos de los directores de los mismos han presentado su dimisión.