VÍDEO

Quizá el nombre de Diane Nemerov no sea demasiado familiar y sea sólo uno más, pero estoy segura de que el de Diane Arbus sí lo es. Una de las fotógrafas estadounidenses –de origen judío– más peculiares del siglo XX. Comenzó en la fotografía en la década de 1940 cuando su marido, Allan Arbus, le regaló su primera cámara, una Graflex. Desde entonces, Diane Arbus se dedicó a la fotografía de moda y trabajó para revistas como Esquire Harper’s Bazaar. Sin embargo, no es por este tipo de trabajos por el que Arbus ha sido mundialmente conocido, lo ha sido por su obra más personal, realizada bajo una gran influencia de figuras como Lisette Model o August Sander. Fue a partir de 1960 cuando se encaminó a la fotografía más social y decidió recorrer los barrios marginales de Nueva York, en busca de personajes peculiares a los que retratar: enanos, nudistas, streepers, travestis, prostitutas, gigantes, familias disfuncionales, fenómenos de circo…

En sus trabajos, Arbus precisaba que los personajes a los que retrataba miraran de manera directa a la cámara con la firme intención de producir en el espectador una especie de temor o vergüenza por lo que está viendo. Arbus fue pionera del flash de relleno, que lo utilizaba para revelar los defectos de sus fotografiados, incluso en personas aparentemente normales. La artista mostraba el dolor y rompía la composición situando al personaje en el centro del encuadre. De esta manera, la fotografía de Arbus no era fruto de un momento decisivo, de un lugar o tiempo exacto; sus protagonistas eran plenamente conscientes de que estaban siendo retratados. La producción de Arbus se concentró especialmente en esa década de los sesenta, puesto que en 1971 se quitó la vida. A pesar de ello, un año más tarde su trabajo fue seleccionado para participar en la Bienal de Venecia, convirtiéndose en la primera fotógrafa estadounidense en ser seleccionada, lo que sirvió de una especia de reconocimiento póstumo.

Ahora, el MALBA presenta la primera retrospectiva realizada en Argentina dedicada a la artista y que podrá verse hasta el 9 de octubre de 2017. Por ello, recuperamos el documental de 1972 en el que se habla de la vida y obra de Arbus.