Un comunicado enviado el lunes a última hora de la tarde daba un nuevo giro a la aventura iniciada hace una semana en el MACBA, desde que se hiciera pública la no apertura de la exposición La bestia y el soberano por una de las piezas que retrataba al anterior rey Juan Carlos I. Una semana de dimes y diretes, cancelaciones, comunicados varios, polémica, posterior apertura y finalmente despidos y dimisiones. Según informan desde la Comisión Delegada del MACBA el hasta entonces director del centro, Bartomeu Marí, decidía prescindir de los dos comisarios de la muestra, Valentín Roma y Paul B. Preciado, argumentando “la pérdida irrecuperable de la confianza hacia su trabajo”. Acto seguido Marí hacía pública su dimisión, aceptada por la Comisión Delegada, que convocaba un concurso público internacional para elegir nueva dirección.

Bartomeu Marí llevaba once años trabajando en el museo, siete de los cuales ha sido el director del MACBA; su puesto es ocupado ahora por Joan Abellà, gerente del centro, hasta que haya un nuevo nombramiento. La lista de acusaciones y acontecimientos que se han sucedido estos días tiene como telón de fondo la libertad de expresión y la censura, de la que se ha acusado a Marí. No es casualidad que en el comunicado se resalte que durante 20 años de existencia del centro “se ha demostrado su respeto por la libertad creativa y las decisiones artísticas”. Se abre una nueva etapa en el centro barcelonés, que de momento mantiene abierta (y con gran afluencia de público) la polémica exposición.