El director del LA MOCA Jeffrey Deitch finalmente ha salido en defensa de la decisión del museo de despedir a Paul Schimmel, conservador en esta institución cuyo despido ha provocado múltiples críticas en el mundo del arte y, entre otras reacciones, que todos los artistas del patronato del centro abandonaran sus cargos. Para Deitch todos los comentarios en torno a la mercantilización del museo no son más que parte de una teoría conspiratoria infundada por aquellos que, desde el comienzo, vieron con malos ojos el nombramiento de Deitch. No hay que olvidar que Deitch viene del mundo de las galerías y que el carácter comercial que se señala ha adquirido el museo, es una de las principales críticas que han surgido tras el despido de Schimmel. Junto a esta exigua defensa del centro, Deitch ha asegurado que, a pesar de los problemas económicos, el resto de trabajadores pueden estar tranquilos ya que el museo posee una clara voluntad de progresar y de hacer una programación acorde a los tiempos que corren.