MARÍA PEÑA LOMBAO

“No hablaremos de Picasso, sino de contemporaneidad, como seguro le habría gustado al gran maestro”, señala Marta García-Fajardo, comisaria de la exposición No hablaremos de Picasso; y es que el lienzo que se encuentra a la entrada es una disculpa para acercar a un público que tal vez de otra manera, no se sentiría atraído por el arte contemporáneo si no existiese la llamada de Picasso. La modelo en el taller (1965) es el cuadro del pintor malagueño que sirve de introducción, a modo de anécdota, a los temas clásicos que también emanan de las pinturas, esculturas e instalaciones seleccionadas. La memoria, el deseo, el proceso de creación, el tiempo, el erotismo, la intimidad, los límites del retrato, o el concepto de belleza, son algunos de los atributos que caracterizan el cuadro protagonista y que se corresponden con cada una de las obras en exposición.

Once son los artistas que salen de la sede de la Fundación coruñesa María José Jove con motivo del 120 aniversario de la primera exposición del artista en la ciudad. En No hablaremos de Picasso participan Elmgreen & Dragset, Liliana Porter, Anselm Kiefer, Mateo Maté, Ernesto Neto, Chiharu Shiota, Georg Baselitz, Louise Bourgeois, Juan Muñoz, Sofía Táboas y Picasso. Cada representación se encuentra como ensimismada en un lugar del palacio de exposiciones, sin la necesidad de encajar dentro de un discurso curatorial o de dialogar con el trabajo de otros artistas. El formato expositivo es abierto y no hay una lectura obligatoria para el espectador más allá de la que él mismo quiera establecer con cada obra. (No hablaremos de Picasso. Kiosco Alfonso, Coruña. Del 12 de febrero al 19 de abril de 2015).


Imagen: Una de las piezas de Mateo Maté en la exposición.