Por segundo año consecutivo, el Premio Nacional de Fotografía es otorgado a una fotógrafa. La alicantina Cristina de Middel ha recibido el premio, dotado con 30.000 euros, por unanimidad del jurado, el cual destaca la forma de combinar “sus trabajos documentales con otros personales donde cuestiona el lenguaje y la veracidad de la fotografía como documento, y juega con reconstrucciones o arquetipos que difuminan la frontera entre la realidad y la ficción”. Además, también ha destacado las obras más personales de la fotógrafa, en las que “eleva su reflexión para situarse, ya sin las ataduras de la veracidad y del documentalismo, en la difusa frontera que separa la realidad de la ficción”. Este año, el jurado ha estado compuesto por Isabel Muñoz, Premio Nacional de Fotografía 2016; Margarita Aizpuru, comisaria y crítica de arte; Rosa Brugat, artista visual; Nicolás Combarro, artista y comisario; Rafael Doctor, director del Centro Andaluz de Fotografía; Elisa Hernando, de Arte Global; y Marisa Oropesa, comisaria independiente. De Middel se ha ido labrando, poco a poco, un nombre en el mundo de la fotografía contemporánea, trabajando entre Ciudad de México y Río de Janeiro. Su reconocimiento comenzó a llegar a raíz de la publicación de su primer fotolibro, en 2012, Afronautas; una publicación que llega en medio de un boom que está viviendo España en cuanto a los fotolibros, un libro que “todo el peso narrativo está en las imágenes y no hay palabras”, tal y como explica la autora.

Afronautas es la recreación visual de un disparatado intento en Zambia por enviar a la Luna, en los años sesenta del pasado siglo, a diez personas y un gato. De aquel proyecto, una crítica a la estigmatización de África por parte de los medios. Probablemente, este libro fue el punto de inflexión en la carrera de De Middel, ya que a raíz de él comenzó a realizar decenas de exposiciones, en ciudades como Londres, Nueva York, Los Ángeles, Fráncfort, París, Roma o Dublín. Y, precisamente con este libro, en 2013 estuvo nominada para el premio de fotografía Deutsche Börse. En el trabajo de Cristina de Middel siempre destaca esa ambigüedad entre la realidad y la ficción. Otro de los trabajos que destacan de la alicantina es el libro Party. Quitonasto Form Chanmair Mao Tungest, publicación de la que quedan muy pocas copias a la venta de las 1750 originales. Este trabajo fue concebido tras un primer viaje de la autora por China, en 2012, y está construido sobre la base del pequeño Libro Rojo de Mao Tse Tung: “decidí adaptar esta declaración política histórica a los tiempos modernos censurando y ocultando las partes del texto que ya no están en vigor y recalcando algunas otras frases rediseñadas que, para mí, forman un retrato más exacto de la República Popular China en el siglo XXI”. Así pues, Cristina de Middel se ha convertido en la quinta mujer que logra el Premio Nacional de Fotografía desde que comenzó a entregarse en 1994. Antes lo hicieron Cristina García Rodero (1996), Ouka Leele (2005), María Bleda (2008) e Isabel Muñoz (2016).