Dos centenarios en uno. La exposición Miradas paralelas reúnen la obra y la figura de dos arquitectos unidos por una fecha de nacimiento pero separados casi por todo lo demás. Hasta el mes de febrero, en las salas del ICO, en Madrid, la arquitectura española de un siglo cobra todo el protagonismo en una de esas extrañas muestras a las que todavía no estamos tan acostumbrados.
La arquitectura no siempre recibe la atención necesaria, a pesar de ser tal vez la única de las bellas artes imprescindibles para la vida cotidiana. Alejandro de la Sota y Miguel Fisac nacerían ambos en 1913, los dos se establecieron en Madrid en 1940, y los dos fueron protagonistas de una mitad del siglo en una España bajo una dictadura que se permitiría negar el Movimiento Moderno para imponer un clasicismo de corte imperial y un retorno al localismo y al regionalismo en la arquitectura española, sin embargo fue también un momento de gran brillantez por parte de la arquitectura española, en esta ocasión representada por estos dos nombres, que se alejó de las normas impuestas para, por muy diferentes caminos, renovar e innovar un paisaje urbano y unas formas de construir ya superada en todo el mundo.
Miguel Fisac (Daimiel, Ciudad Real, 1913 – Madrid, 2006) miembro del Opus Dei, destacó por el uso del hormigón pretensado y la vigas-hueso y se especializó en vivienda social y en construcciones religiosas.
Alejandro de la Sota Martínez (Pontevedra 1913 – Madrid, 1996) fue el impulsor de la industrialización en la construcción, el gimnasio del Colegio maravillas en 1961 fue la primera construcción de acero de Madrid; en sus construcciones de la Sota combina los elementos geométricos con el rigor constructivo y con unas formas que aún hoy sorprenden por su novedad. La exposición esta formada especialmente por dibujos, fotografías y maquetas, documentación de la vida y de la obra de dos figuras claramente diferenciadas.

Imagen: detalle del Gimnasio Maravillas.

Dos centenarios en uno. La exposición Miradas paralelas reúnen la obra y la figura de dos arquitectos unidos por una fecha de nacimiento pero separados casi por todo lo demás. Hasta el mes de febrero, en las salas del ICO, en Madrid, la arquitectura española de un siglo cobra todo el protagonismo en una de esas extrañas muestras a las que todavía no estamos tan acostumbrados.
La arquitectura no siempre recibe la atención necesaria, a pesar de ser tal vez la única de las bellas artes imprescindibles para la vida cotidiana. Alejandro de la Sota y Miguel Fisac nacerían ambos en 1913, los dos se establecieron en Madrid en 1940, y los dos fueron protagonistas de una mitad del siglo en una España bajo una dictadura que se permitiría negar el Movimiento Moderno para imponer un clasicismo de corte imperial y un retorno al localismo y al regionalismo en la arquitectura española, sin embargo fue también un momento de gran brillantez por parte de la arquitectura española, en esta ocasión representada por estos dos nombres, que se alejó de las normas impuestas para, por muy diferentes caminos, renovar e innovar un paisaje urbano y unas formas de construir ya superada en todo el mundo.
Miguel Fisac (Daimiel, Ciudad Real, 1913 – Madrid, 2006) miembro del Opus Dei, destacó por el uso del hormigón pretensado y la vigas-hueso y se especializó en vivienda social y en construcciones religiosas.
Alejandro de la Sota Martínez (Pontevedra 1913 – Madrid, 1996) fue el impulsor de la industrialización en la construcción, el gimnasio del Colegio maravillas en 1961 fue la primera construcción de acero de Madrid; en sus construcciones de la Sota combina los elementos geométricos con el rigor constructivo y con unas formas que aún hoy sorprenden por su novedad. La exposición esta formada especialmente por dibujos, fotografías y maquetas, documentación de la vida y de la obra de dos figuras claramente diferenciadas.

Imagen: detalle del Gimnasio Maravillas.