Tras su paso en enero por la Royal Academy of Arts en Londres, el Guggenheim de Bilbao acoge una muestra que reúne los últimos trabajos del pintor británico David Hockney y que se inaugura esta semana. Con el subtítulo Una visión más amplia, la muestra quiere hacer hincapié en el motivo que más ha representado y obsesionado al artista en los últimos años, el paisaje. En concreto el paisaje del este de Yorkshire -con el que el artista está vinculado biográficamente- que ha captado una y otra vez a lo largo de las distintas estaciones del año, captando con sus pinturas la variabilidad y la belleza de la naturaleza a través de un sinfín de texturas y colores. 190 trabajos entre los que hay piezas de gran tamaño efectuadas al óleo y al aire libre, como si de un impresionista se tratara; así como fotografías, vídeos e incluso dibujos realizados con el iPad en un afán icansable por parte del autor por probar los nuevos medios y experimentar. Del mismo modo la exposición quiere destacar cómo el paisaje no es fruto de un interés pasajero y tardío sino que responde a una preocupación por aprehender la naturaleza y el entorno que se remonta a los primeros años de trabajo del británico donde este tema era un recurso habitual por no mencionar el hecho de que, sus retratos e incluso las piscinas o los bulevares de Los Ángeles que le dieron la fama en los 60; pueden corresponder a una tipología diferente de paisaje.

Imagen: David Hockney. More Felled Trees on Woldgate, 2008.