Ayer se inauguró la feria ARCO con una actitud muy optimista respecto a las ventas. Este año pueden encontrarse obras con precios tan diferentes como los 250 euros que cuesta la obra del artista camerunés Barthélémy Toguo en la Galerie Lelong, hasta el millón de euros que cuesta un Renoir de la Base Gallery. Más de 3.000 obras para elegir con precios y formatos muy dispares. Algunos coleccionistas no han querido esperar demasiado y ya han hecho sus primeras compras: una de las más sonadas de la primera jornada fue la obra del pintor Neo Rauch que vendió Eigen+Art por un valor aproximado de 900.000 euros.