La ministra de cultura británica Maria Miller ha revolucionado el sector de las artes al declarar en el British Museum que, dada la actual situación de crisis, el mundo de la cultura y el arte deberá esforzarse por demostrar su valía económica, es decir, cuantificar sus aportaciones. Una declaración que prima el impacto económico y deja de lado el valor del conocimiento lo que sumado a una nueva ley en el Reino Unido, por la que los museos deberán pagar importes de copyright por trabajos anónimos o de autores de los que se desconoce a sus sucesores; y a los recortes del 10% en los presupuestos de cultura deja un panorama casi tan “alentador” como el español en Gran Bretaña, una de las cunas culturales europeas.

Imagen: Interior del British Museum, Londres.