Una de las cadenas de librerías americanas más importantes, la casa Barnes & Nobles, ha pedido a la revista Dossier que disimule con una cinta negra (la utilizada para censurar imágenes con contenidos pornográficos) la imagen de su portada para poder ser distribuída en sus establecimientos. La imagen en cuestión es una fotografía de Collier Schor (Nueva York, 1963), un retrato masculino sumamente andrógino caracterizado con un maquillaje y una peluquería convencionalmente femeninos. Es precisamente la ambigüedad lo que molesta a la casa de libros ya que a pesar de ser un varón el representado, la imagen parece un desnudo femenino. La fotógrafa trabaja habitualmente un tipo de retrato adolescente caracterizado por la indeterminación sexual y la transgresión de géneros siendo precisamente este desafío de lo que se considera convencional lo que ha llevado a la librería americana a querer censurarlo.