No se trata de una broma, no estamos en el día de los inocentes, ni es un globo sonda. Lo que parecía imposible está sucediendo. Consuelo Ciscar deja el IVAM. El pasado 4 de abril el Consell de la Generalitat Valenciana decidió convocar un concurso internacional para seleccionar en un concurso al director o directora que la sustituya. Al parecer no se trata de un cese sino de una dimisión, a pesar de que desde hace años el malestar con respecto a la política expositiva y económica del centro venía siendo cada vez mayor y las críticas a la persona de la directora masiva, por su personalismo y opacidad en la gestión, rodearse de unos peculiares colaboradores y gestionar el museo de forma paranormal. Instituciones de todo tipo (Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales, MAV, la Unión de Asociaciones de Artistas Visuales, la Associació Catalana de Crítics d’Art, Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC) y la Associació Valenciana de Crítics d’Art) pedían en todo tipo de escritos su cese inmediato continuadamente, sin conseguirlo hasta que ella ha decidido dimitir, sin duda bajo la presión que está suponiendo el juicio a su marido, Rafael Blasco, imputado por corrupción…
Su dimisión del puesto coincide con el 25 aniversario del centro, y cierra un mandato que viene desde 2004, ya diez años de caída sin fin en el prestigio y aceptación internacional y popular de un centro que fue el pionero de los museos de arte contemporáneo en España de una nueva época.