Julio González figura actualmente como uno de los artistas modernos más importantes de la primera mitad del siglo XX. Escultor, amigo de Picasso, produjo esculturas cercanas al cubismo que hacían referencia a la figura humana. La mayoría de sus obras están realizadas con hierro en grandes proporciones. Ahora, el IVAM acoge desde el 23 de marzo –y hasta enero del año que viene– la exposición Las constelaciones de Julio González. La relación del IVAM con el escultor viene de lejos, desde que le dedicara un espacio específico, el cCentro Julio González, cuando sus herederas Carmen Martínez y Viviane Grimminger donaron parte de sus obras; además de en el centro valenciano, el trabajo de González se encuentra también en el Museu Nacional d’Art de Catalunya de Barcelona, el Museo Reina Sofía o en el Centre Pompidou.

El artista respondió con su escultura a los nuevos valores narrativos propios de las artes visuales y que incorporaban los avances en la ciencia y la cultura. La muestra acoge obras del catalán cuyas aportaciones a los lenguajes de la obra tridimensional rompieron con la representación clásica y verosímil desde círculos cubistas, futuristas y constructivistas, y haciendo gala de su abstracción. A través de Las constelaciones de Julio González se enfatizarán los conceptos básicos de la experiencia escultórica como por ejemplo la manipulación estética de los materiales y la disposición espacial. Así pues, se dividirá la exposición en distintos bloques: transformación de la mirada y la percepción, racionalidad e intuición, arquitectura y espacio, procesos y conciencia de la forma y estructura del objeto y ficción.

(Las constelaciones de Julio González en el IVAM, Valencia. Desde el 23 de marzo hasta el 14 de enero de 2018)