Pablo Picasso ha sido célebre en muchas y diferentes facetas. Un mito construido por su obra pero, también, por su imagen perfectamente en consonancia con la imagen idealizada de hombre fuerte, creativo, vigoroso y fecundo que habitualmente atribuimos al estereotipo del genio. La exposición Conmigo, yo mismo, yo parte de una premisa muy concreta ¿las imágenes de Picasso le retrataban tal y como era o el malagueño orquestaba sus retratos con poses y escenografías? Para comprobar cuál de estas dos opciones se ajusta más a la realidad, el Museo Picasso de Málaga exhibe los fondos fotográficos del Museo Ludwig en los que aparece Picasso retratado por autores como Dora Maar, Irving Penn o Man Ray entre otros muchos. Para la ocasión Hatje-Cantz ha editado un catálogo homónimo que profundiza en estas y otras teorías sobre la construcción de la identidad y/o el retrato fotográfico de Picasso.