En la década de los años 60 los artistas comenzaron a abandonar los enfoques tradicionales del arte, profundizando en la conceptualización de que la obra artística era más importante que el objeto que se representaba, prevaleciendo la idea de la obra sobre los aspectos formales de la misma. Ahora, la Tate Modern de Londres expone Conceptual Art in Britain 1964- 1979, una muestra que explora este periodo artístico en la historia británica y su influencia. La exposición reúne a los distintos artistas que vivieron y plasmaron el arte más allá de sus límites tradicionales para sugerir nuevas formas de relacionarse con las realidades del mundo que les rodeaba , más allá de la idea de estudio y que, en última instancia, condujo a un cuestionamiento de la función y el propósito social y real del arte, acercando las obras, a una realidad social. Con esta visión artística, se establece la cuestión de que es el arte y que finalidad tiene. Esta cuestión empujó a diversos artistas a crear trabajos comprometidos con distintos temas sociales, políticos, económicos, abordando temas como el feminismo o la problemática de Irlanda del Norte.

La obra que estos artistas plasmaron, y que ahora se expone en la Tate Modern abarca desde el primer gobierno de Harold Wilson o la elección de Margaret Thatcher. Artistas como Keith Arnatt, Conrad Arkinson, Victor Burgin, Michael Craig-Martin, Hamish Fulton, Margaret harrison, Susan Hiller, John Hilliard, Maria Kelly, John Latham, Richard Long, Bruce McLean, David Tremlett y Stephen Willats, son algunos de los destacados en esta exposición que no sólo se centra en la idea del arte conceptual en sí, sino que también es un archivo histórico de la sociedad británica.

(Conceptual Art in Britain 1964-1979, Tate Modern, Londres. Desde el 12 de abril hasta el 29 de agosto del 2016)