La Serranía de Cuenca ha sido una fuente de inspiración para Isabel Muñoz, (Barcelona, 1951), fotógrafa de prestigio internacional y cuya actual exposición se encuentra en esta pequeña ciudad. Alli fue donde conectó con sus gentes, sus caras, sus retratos “A Julián, el herrero al que le falta un dedo de la mano y en el pueblo nadie lo había notado; a Marcial, el pastor que te mira fijamente y que tiene un porte y una elegancia naturales; a Pablo, el agricultor que se ha hecho al hábito de vivir con una pata de palo; y a los niños del Hito, que fabrican sus propios diablos; a Carmen, que lleva en su llavero a la virgen que le curó de un cáncer; al Cristo Nazareno de Palomares, que tiene dotes milagrosas”

Su discurso de agradecimiento en la inauguración de Cuenca en la Mirada, resume sus inquietudes como fotógrafa: el retrat0, el interés por el ser humano y sus sensibilidades al fin y al cabo, la belleza del cuerpo humano como en sus series del Ballet Nacional de Cuba, los Contorsionistas o Etiopía, todo ello sin abandonar el gran formato y algunas problemáticas como se ve en Maras o Camboya Herida. Uno de sus últimos trabajos ha sido Album de Familia, expuesto en la Galería Blanca Berlín de Madrid sobre la sensibilidad animal, tan parecida a la del ser humano.

Isabel Muñoz ha sido premiada con el Bartolomé Ros en PhotoEspaña 2009, la Medalla de Oro de las Bellas Artes, 2009; y por dos veces, ganadora del World Press Photo. Sus obras han sido expuestas en múltiples galerías, Fotocolectania, Museo Reina Sofía de Madrid, Fundación Canal o en la Maison Europeene de la Photographie de Paris entre otros muchos,

(Isabel Muñoz. Cuenca en la Mirada. Museo de Fotografía de Huete. Fundación Antonio Pérez. Desde el 9 de abril hasta el 26 de junio de 2016)