La Kunstverein de Amsterdam inaugura nueva exposición el 17 de mayo, centrándose esta vez en el potencial político que tienen las dinámicas de las relaciones personales. La organizadora de la exposición, Susanne M.Winterling, toma la complicidad como una práctica estética y solidaria que genera comunidades y redes de relaciones. Según cuenta, le interesan las influencias – visuales y sensuales -que se generaron entre un grupo de mujeres que coincidieron a principios del siglo XX. Aludiendo a las teorías de Beatriz Colomina sobre el papel de la arquitectura y la comunicación en la configuración de los sujetos, Winterling propone re-pensar la complicidad como herramienta para el activismo contemporáneo.
A partir de ahí, la muestra se desarrolla en una habitación que pretende funcionar como “asilo para la amistad y la solidaridad”. Desde ese lugar tan amable, Winterling apunta a lo que ella denomina el “otro” Modernismo, uno que se sustentaba en esas tramas de camaradería, sensualidad y simpatía. Aparecen en la habitación obras de figuras icónicas como Eileen Gray, Carson McCullers o Romaine Brooks, cartas, dibujos, muebles e incluso pensamientos. La exposición se completa con proyecciones de películas, conversaciones y la presentación del libro The Correspondence Book, que incluye las cartas inéditas entre Carson McCullers y Annemarie Schwarzenbach.