Con este lema se despide el Espacio Menosuno pero, en vez de hacerlo tan sólo con pesar, y dadas las circunstancias, este punto de encuentro cultural en el centro de Madrid ha decidido clausurar su sede con diversas programaciones y actividades de despedida. Una forma de reivindicar y visibilizar ocho años en activo desde que abrieran en 2005, un año después de que se constituyera la asociación del mismo nombre. Por ello todos los que quieran decir adiós a otro espacio que se marcha, podrán hacerlo durante el fin de semana asistiendo a los conciertos, las improvisaciones de danza o la terapia para artistas, comisarios y gestores que se llevarán, por última vez, a cabo en este centro.