Comisart es el programa bienal que realiza la Obra Social “la Caixa” para apoyar a comisarios españoles menores de 40 años e impulsar su trayectoria profesional. Ahora, se han dado a conocer los nombres de los tres ganadores de la tercera edición de esta convocatoria que terminó el plazo de presentación en septiembre. Las propuestas de Ángel Calvo, Alexandra Laudo y el equipo compuesto por Arola Valls y Ada Sbriccoli han sido las premiadas entre un total de 66 proyectos presentados. Este premio otorga la oportunidad de trabajar con obras de alto nivel y realizar un proyecto expositivo profesional, aconsejados por especialistas. El jurado ha estado formado por Ferran Barenblit, director del MACBA; Antònia M. Perelló, conservadora y jefa de la Colección del MACBA; Elena Vozmediano, crítica de arte; David Armengol, crítico de arte y comisario; Carlos Martín, comisario seleccionado en la segunda edición de Comisart, e Isabel Salgado, directora del Departamento de Exposiciones de la Obra Social ”la Caixa”.

Los tres ganadores deberán desarrollar una exposición específica cada uno con las obras que formen los fondos de la Fundación Bancaria “la Caixa” y el MACBA. Del mismo modo, las muestras podrán incluir piezas que todavía no hayan sido producidas de artistas jóvenes y que no sean parte de la colección de otras instituciones. De esta manera, Comisart apuesta por el talento emergente y por proyectos innovadores y creativos. Los trabajos que se llevan a cabo se deberán desarrollar a lo largo de cuatro meses y está previsto que la primera exposición se puede ver en CaixaForum Barcelona a partir de octubre de 2017. Asimismo, una vez mostradas cabe la posibilidad de que cada una de las muestras itineren por otros instituciones. Además del asesoramiento del equipo de exposiciones de la Obra Social “la Caixa”, los comisarios también tendrán una remuneración de 6.000 euros.

Los proyectos han sido seleccionados por la originalidad de la propuesta y la creatividad de los comisarios. Alexandra Laudo presentó Usted no está aquí, que toma como partida el espacio negro y el vacío que dejó en la sala el robo de La Gioconda en 1911. A través de una selección de obras de arte en torno a los conceptos de la opacidad, la ocultación, la ausencia y la mirada, se busca la posibilidad de plantear estrategias que reflexionen sobre la hipervisualidad contemporánea. Por su parte, Ángel Calvo realiza una reflexión sobre las distancias y dimensiones que han condicionado la historia del arte con su propuesta Bajo el brazo: entre la palma de la mano y la axila. Por último, Arola Valls y Ada Sbriccoli presentan H(a)unting Images: anatomía de un disparo con la que proponen un análisis sobre la relación entre una cámara fotográfica y un arma de fuego.