La LIV Bienal de Venecia cerró sus puertas este domingo 27 de noviembre. Lo ha hecho con una asistencia de público récord desde que se inaugurara este verano ya que esta edición la han visitado más de 440.000 personas lo que supone un aumento del 18% con respecto a la Bienal de 2009, así como una media de 2,850 personas al día. A pesar de la alta asistencias este no ha sido el mejor año de la Bienal. La exposición ideada por Bice Curiger no gustó especialmente ni a la crítica ni a los asistentes, como tampoco parece que emocionaran los pabellones nacionales lo que, sumado a la polémica por la censura en el Pabellón de Azerbayán o el desaguisado de las exposiciones del pabellón italiano, han empañado el brillo de la Bienal. Ahora sólo queda esperar otros dos años para ver si la próxima propuesta resulta más certera y repara el desaguisado.