Artista, bruja, payaso, modelo, protagonista de serie B, mujer maltratada, Cristobal Colon…. Ella lo ha sido casi todo en sus fotografías. Durante treinta años Cindy Sherman ha contado a través de su propio cuerpo, de su propio rostro toda una historia del arte de hoy. Su obra es sin duda una de las que más ha contribuido a transformar una forma de hacer y de mirar. Ahora el MoMA le dedica una gran exposición retrospectiva, que se puede ver desde este mes de febrero hasta junio. La exposición, comisariada por Eva Respini, reúne mas de 170 fotografías, que definen la trayectoria y evolución de Sherman desde mediados de la década de los setenta hasta sus últimos trabajos. Por supuesto se muestran ampliamente sus series principales, como Untitled Film Stills (1977-80), su interpretación del rol típico femenino inspirado en el cine negro de Hollywood de los cincuenta y sesenta, sus retratos reinterpretando personajes históricos (1989-90) y su serie de retratos de mujeres de alta sociedad, en las que analiza la obsesion por la juventud y la riqueza (2008) y culmina con la exhibición de los murales fotográficos, que se ven por primera vez en Estados Unidos. Un repaso a los temas axiales de su trabajo: artificio y ficción, cine y performance, el horror y lo grotesco; género e identidad de clase, mito, carnaval y cuentos infantiles… desde los miedos de la infancia hasta las obsesiones de la vejez. En paralelo a la exposición se proyectarán en los teatros del MoMA una selección de películas realizada por Cindy Sherman entre los fondos de la filmoteca del museo.