En 2008 se presentó en la TATE Modern de Londres la retrospectiva del artista Brasileño Cildo Meireles (Río de Janeiro, 1948). Ese mismo año, el artista recibía el Premio Velázquez y en 2009 se le organizaba una exposición individual en el MACBA. Ahora, cinco años más tarde, el MNCARS presenta en el Palacio de Velázquez una muestra en la que se pueden ver nuevas obras junto con otras antiguas más o menos conocidas.

Su trabajo ha encabezado el arte de la segunda mitad del siglo XX en Brasil, con una base conceptual que se enmarca en la denuncia política -aunque no le gusta que le tilden de artista político- y que se caracteriza por hacer partícipe al espectador que, a través de sus instalaciones, experimenta nuevas sensaciones y medita junto al artista sobre lo expuesto, sobre el tiempo y el espacio. Para esta ocasión se han creado específicamente varias instalaciones como es el caso de Abajur, donde una gran lámpara con imágenes marítimas gira por una dinamo activada por cuatro personas; Amerikka, donde se han colocado 20.050 huevos de madera sobre los que se puede caminar, con un techo formado por 76.150 balas; u Olvido, para la que se han utilizado tres toneladas de huesos de buey, con seis mil billetes de diferentes países y setenta mil velas. Tres instalaciones que invitan a la participación y que, a su vez, reflexionan tanto sobre el concepto del territorio como sobre la idea del objeto artístico. Así mismo, a lo largo del recorrido se pueden ver obras anteriores en las que se critica el poder de la información y el control como en Projeto Cédula (1970) o Projeto Coca-Cola , obra por la que Meireles puso en circulación botellas de Coca-Cola con mensajes políticos, acción que repitió utilizando billetes que circularon con mensajes como “¿Quién mató a Herzog?”. La exposición, comisariada por Joao Fernandes, se podrá visitar hasta el 29 de septiembre en el Palacio de Velázquez de Madrid.

Imagen: Cildo Meireles. Detalle de Olvido, 2013.