Mientras todos los que quedamos en Madrid nos desesperábamos con las sucesivas olas de calor, en silencio y sin apenas eco mediático, ha cerrado definitivamente el recientemente abierto Museo Carlos de Amberes, abierto en la sede de la Fundación del mismo nombre. Inaugurado el pasado 5 de noviembre su existencia no ha llegado ni al año. El museo exponía en su reducido espacio unos treinta oleos y dos tapices de artistas flamencos de los siglos XVI y XVII, casi todos ellos prestamos del Museo de Bellas Artes de Amberes (que permanecerá cerrado por obras hasta el 2018), el Museo del Prado, patrimonio Nacional y otras instituciones españolas. Las razones para este fulminante cierre han sido la escasa afluencia de público, ya que tenían previsto tener en un año un mínimo de 100.000 visitantes, cifra que a la vista de los visitantes recibidos desde noviembre veían imposible de alcanzar. La Fundación seguirá con sus actividades habituales y sus exposiciones ya programadas.