Que el mercado del arte chino es tan grande como desconocido y ajeno al canon creativo occidental lo sabíamos por las imágenes que nos llegan de los records en las subastas. Lo que no sabíamos es que comprar arte chino es un riesgo, y no precisamente por la especulación que vive la primera potencia mundial a nivel de comercio artístico, sino por la ingente cantidad de obras, ventas y subastas falsas que al año se descubren en esta nueva potencia económica. Bien, pues al parecer el Gobierno chino se ha “puesto las pilas” y piensa regular, todavía no sabemos muy bien cómo, la venta de arte en el país, que por ejemplo, no protegía al comprador de una más que posible compra de obras de arte falsas. La advertencia ha sido realizada por Guan Yu, máximo responsable de la cultura en la capital china en el Forum sobre el desarrollo de la industria cultural y creativa celebrado en Beijing.

Imagen: Vista de un taller de falsificación.