Históricamente, la cerámica ha tenido diferentes usos y funciones como, por ejemplo, el que se le otorga cuando es aplicada a la arquitectura. Partiendo de esta premisa, el pasado 15 de septiembre se inauguró la exposición De obra en el Museo del Diseño de Barcelona y podrá visitarse hasta el 29 de enero de 2017. En ella se muestran unas 300 piezas de cerámica aplicada a la arquitectura desde la Edad Antigua hasta hoy y que, además de la propia colección del museo barcelonés, otras han sido cedidas por casi cuarenta instituciones europeas. Se posiciona así como la primera exhibición que se centra en los usos, el simbolismo, las funciones y la estética de esta modalidad de cerámica. Las piezas mostradas provienen tanto de la zona mediterránea como del próximo oriente, y desde la antigua Mesopotamia hasta proyectos actuales. El objetivo de esta exposición es mostrar que todavía pervive el uso de la cerámica en la arquitectura y que posee una relevancia demostrable.

La exhibición, comisariada por Pedro Azara, se divide en cuatro ámbitos: la casa proyectada, que muestra el uso de la cerámica en la fase previa a la construcción; la casa construida, las piezas de adobe como elementos de construcción utilizados desde la antiguada hasta hoy día; la casa protegida, los recursos utilizados (como la magia) en la técnica y los materiales que se utilizaban para construir; y, por último, la casa vivida, se muestra el descubrimiento de la vitrificación, que mejoró las posibilidades ornamentales de la cerámica. Además de la exposición, también se llevará a cabo un programa de actividades organizado con la Cátedra Cerámica de la Universidad Internacional de Cataluña.

(De obra. Cerámica aplicada a la arquitectura, en Museo del Diseño de Barcelona. Del 15 de septiembre al 29 de enero de 2017)