Maurizio Cattelan el artista italiano más conocido por la polémica que siempre le circunda ha vuelto a causar revuelo con su trabajo The Others, una de las instalaciones que pueden verse en la muestra ILLUMInazioni de la Bienal de Venecia. Esta instalación consiste en 2000 palomas disecadas tal y como ya hizo en 1997 cuando también en el marco de la Biennale expuso otras 200 palomas bajo el título nada casual, dado el contexto, The tourists. No sólo ha ofendido a la crítica el hecho de que repitiera, multiplicado por diez, la misma obra que hace catorce años, sino que volviera a utilizar animales muertos en su trabajo dado que se desconoce de donde provienen éstos y, por tanto, se considera inadecuado exhibirlos públicamente teniendo en cuenta, además, que aparecen por toda la Bienal, incluyendo la entrada principal a la exposición central. Cattelan es siempre uno de los focos de atención en una Bienal que está teniendo más escándalos de los habituales, desde la posible censura en el Pabellón de Azerbayán hasta las performances sodomitas de los Gelitin.