La elección de Carlos Amorales para representar a México en la próxima edición de la Bienal de Venecia (Ciudad de México 1970), ha sido acogida favorablemente por prácticamente todos los estamentos artísticos de la República. El jurado que selección al artista a partir de una serie de proyectos de los artistas invitados estaba formado por Graciela de la Torre (Directora de Artes Visuales de la UNAM), Aimée Labarrere (Presidenta del PAC), Néstor García Canclini, (profesor de la UAM), Melanie Smith (artista visual), Itala Schmelz (directora del Centro de la Imagen y que ya fue curadora años atrás del pabellón de México en Venecia), Benjamin Meyer (Director de 17 Instituto de Estudios Críticos ) y María Cristina García Cepeda (Directora del Instituto Nacional de Bellas Artes, INBA). Este jurado evaluó las propuestas presentadas por artistas mexicanos seleccionados por un Consejo Asesor integrado por los directores del Museo de Arte Moderno, del Museo de Arte Carrillo Gil, del Laboratorio Alameda, ExTeresa Arte Actual, y Museo Rufino Tamayo, y por el Subdirector General de Patrimonio Artístico Inmueble y la Coordinadora nacional de Artes Visuales del INBA. En total, casi todos los museos e instituciones del país han estado involucrados con la elección de Carlos Amorales de una u otra manera.

Pablo León de la Barra y Carlos Amorales

El curador será Pablo León de la Barra, curador del Guggenheim Museum de Nueva York. Esta elección, sin embrago y a pesar de la larga relación entre De la Barra y Amorales, no ha sido tan ampliamente aceptada, sino más bien recibida con una cierta sorpresa y críticas no exenta de ironía. En cualquier caso la pareja presentará en la Sala de Armas del Arsenal de Venecia desde el 13 de mayo hasta el 22 de noviembre de 2017. El proyecto que irá a Venecia es La vida en los pliegues, que da “un paso de lo textual a lo fonético, con algunos gestos, plantea un nuevo universo en un ejercicio de reconfiguración del lenguaje textual, musical y visual, al llevarlo al extremo en su desarrollo formal y conceptual”. A lo largo de los años, la práctica de Carlos Amorales se ha caracterizado por un incansable interés por el dibujo, abordándolo a través de una gran diversidad de técnicas, procesos y escalas. Sus dibujos sirven como herramientas para investigar una serie de inquietudes omnipresentes en su trabajo, entre las cuales destacan su profunda inclinación por la gráfica (creando afiches populares, periódicos, grabados, portadas de discos y publicaciones varias) y su gran fascinación por la música en todos sus ámbitos. Carlos Amorales es ampliamente conocido en España, donde ha expuesto en diversas ocasiones. Hijo de artista (Carlos Aguirre) se ha formado en Holanda donde llegaba en 1992 para comenzar sus estudios en la Rijksakademie van Beeldende Kunsten y posteriormente en la Gerrit Rietveld Academie en Ámsterdam. De hecho ya en el año 2003 participó en la Bienal de Venecia en el Pabellón de Holanda.

Carlos Amorales

Su obra se hizo celebre internacionalmente por sus instalaciones y performances relacionados con la lucha libre, Amorales versus Amorales que desarrolla entre 1996 y 2003. Posteriormente, su vinculación con el dibujo, la animación y la música, marca un trabajo muy personal , que se ha podido ver en la Tate Modern, Londres (2003), Centro Pompidou, París (2001), MoMa de San Francisco (2003). Su presencia en Venecia sin duda marcará un momento importante en su carrera.